jueves, 26 de abril de 2007

A veces es dificil seguir a un mono...

Casi siempre cuando la gente que te quiere te llama por tu nombre, es porque está enojada, así que les presento al monito, mi hermano chico. Su nombre real es Brian Carter, tiene 8 años y va en tercer año del colegio Alicante. Vive con mi mamá y conmigo (cuando me aparezco), así que fue lindo verlo más tiempo del habitual. El problema, es que es muy difícil perseguir a un mono...


Esta foto es mi favorita, se la tomé en la plaza que está al frente de la casa. Me gritaba “me voy a caer” mientras yo trataba de enfocar... valió la pena.



Mientras todos los niños de la sala juegan, el monito reflexiona sobre si sacarse o no el dedo de la nariz.



¡Despierta monito que nos vamos¡. Este es el patio de su colegio. A veces la mamá se demora en estacionar. Cierto?

Ciertamente nos parecemos. Cada vez que lo miro, me miro un poco en él; en el lunar del cuello que sella la misma sangre que nos corre; en la mirada perdida más allá de los imposibles. Cada vez que lo miro, me dan ganas de volver a ser él, y de repente en un segundo lo logro.



Esta es la perdición de la familia. Este tarro que se ve ahí, no duró más de dos horas... en serio. ¡Pucha que es rica la leche condensada!










El solcito en la cara. Los últimos rayos que se van con el otoño. Como si ya no estuviera lo suficientemente negro, el perla toma sol. Mira para arriba como buscando algo. Es extraño vivir con un niño que a ratos parece un grande. Las manitos en la guata, quizás se dio muchas vueltas...?


De nuevo colgando. Si los “grandes” pusiéramos menos los pies en la tierra, podríamos alcanzar más fácilmente las cosas. Aquí está con su amiga Gabriela, siempre hemos querido hacerle gancho con ella, pero según él “son solo amigos”.




Desde muy chico, este niño desarrollo un fetiche extraño por la oreja de su madre. Se queda dormido así, como un aro gigante encima de mi mamá. A veces me da un poco de asco o un poco de celos, ¿que se yo?. Desde que él nació ella se volvió adicta a él y nadie los puede separar. Yo los miro de lejos... a ratos me da frio.

2 comentarios:

diario de un caminante dijo...

Es, efectivamente estimada Denisse, una bella foto. Este monito se las trae, y no me cabe duda que agradecerá el retrato que de él lograste. ¿Cómo es eso que te asco cuando se queda dormido cogiendo la oreja de tu mamá?!!!

¿Qué crees tú, es más difícil seguir a un niño que a un adulto? En varios de los seguimientos que he revisado se nota demasiado la producción, como que se propusieron hacer tal y tal foto que resumía lo que el sujeto hace en una semana. No es una mala decisión, pero insisto, se nota demasiado la puesta en escena. Con tu trabajo no ocurre ello, incluso cuando tu hermano posa. Y cuando no, bueno, tal vez le pediste que jugara con su amiga o que se hiciera el dormido mientras esperaban a tu madre... sin embargo de haber ocurrido así, no se percibe.. ¿qué crees?

Vamos a las fotos que yo trabajaría más: La 3 (ciencia), la 4 (auto) y la 5 (leche condensada). Las tres son demasiado literales. Y en las tres me hubiera alejado más, creando precisamente la sensación de que el fotógrafo, en su seguimiento a un personaje, se encontró con la situación y debió acercase casi de puntillas a la escena. ¿Por qué no viajar en un auto paralelo al que lleva a tu hermano y fotografiarlo desde afuera mirando por la ventanilla? ¿No era mejor mostrarlo de cuerpo entero y doblado engullendo las últimas gotas de leche, y de paso hablarnos del contexto de la cocina? ¿Y cómo es el lugar donde estudia ciencia? ¿No preguntaste si podías fotografiarlo en plena clase, junto a su compañeros?

Me gustó harto el encuadre y punto de vista que escoges para la siesta junto a la oreja de tu madre, también cuando Brian Carter se cuelga del juego de plaza.... aunque en este caso habría valorado más conocer el rostro de la chica y su expresión de jolgorio. Y, majadero, insisto en que la idea es descubrir -o que descubras para nosotros- al personaje en su intimidad, en ese diálogo interior que a veces refleja otra faceta de nuestra esencia.

Eso.....

Anónimo dijo...

Denisse, si examinaras mas la segunda foto, no tengo el dedo en la naríz, pero eso aparenta.
Pero independiente de eso, tu trabajo sobre mi fue muy lindo.

Te amo....


Firma: El mono.