viernes, 8 de junio de 2007

Re- Tratar- Se


Cuando niña veía los ángeles aparecerse por las noches, uno blanco y uno negro, siempre intercalados; ninguno era malo, solo eran diferentes. Nunca me hablaron, nunca pude tocarlos. Durante años me despertaban en las noches y cada vez que ponía un pié en el suelo se esfumaban. Nadie me creía, creo que nadie me cree aún.

Hace un par de navidades atrás le pedí a mi mamá unas alas de ángel, no pensé que existiese regalo más mágico, pero no creí que pudiera hacerse realidad. En la noche buena vi un paquete enorme que se hacía notar por sobre los otros, cuando lo abrí y vi mis alas, creo nunca haber sido tan feliz. Como si fuera una niña me puse a volar por entremedio de todos, miré a mi mamá y supe en ese momento que ella había recuperado a su hija perdida entre encajes negros y pestañas repintadas... ya habían pasado 7 años desde que yo me había ido a otra parte, 7 años desde que me había envuelto en otra para que ya no doliera más.

Hay un año de mi vida que no recuerdo, hay un último día y luego fotografías borrosas se ven de repente. Tengo un rompecabezas arrastrando tras de mi, después tengo noches largas, difusas, mojadas, oscuras, tengo culpas y remordimientos que no me pertenecen. Cada día me despojo un poco, cada día intento lavarme un poco más la cara. Todavía miro por su hombro viendo si algo viene. Todavía es ella la que toma la pluma... Todavía no logro sacármela de encima...

1 comentario:

diario de un caminante dijo...

Sugerentes revelaciones, sugerente autorretrato, especialmente los dos detrás de las alas. Una pregunta, respecto a la nariz boca que dejas entrever: ¿por qué? Entiendo la obsesión masculina con dicho fetiche publicitario, pero ¿en tu caso?

Una más: ¿Sin Photoshop.... cómo hubieras hecho esta imagen?

Y otra: Hice comentarios en tu solemne.

Última: Busca en la web información sobre Ricardo Portugueis.... seguro él te creerá.

Si no la encuentras... vendrá a clases, sólo espero que para esa mañana estés presente.... y llegues a la hora.